La frase célebre:

"Nada es real, todo está permitido" - Assassin's Creed

domingo, 21 de agosto de 2011

Chupad el arcoiris!

Bien, puede que esta sea la entrada más improvisada de mi blog, pero antes que nada, necesito que, si os es posible, lo leais mientras escuchais esta canción, que sirve (como podreis ver en el título de la misma) como inspiración actual de un humilde servidor.



Pues bien, comenzada esta obra maestra de Mord Fustand (en efecto, alguna mente privilegiada ya habrá caido en la cuenta de que es un juego de palabras que cambia las iniciales del por todos conocido Ford Mustang), vamos a mi reflexión matutina de hoy!
Sí, sé que las 6 y media de la tarde no es una hora que se corresponda con la palabra "matutino", pero esque hoy me he despertado a las 12 del mediodía y entre una cosa y otra, me he puesto a ver Yu-Gi-Oh: Las series resumidas (las cuales recomiendo altamente) y aún me encuentro tirado en mi cama, escribiendo esta entrada y con una vagancia extrema recorriéndome todo el cuerpo.

A lo que iba. Estos últimos días (o semanas, más bien), he estado bastante falto de ánimos por motivos sentimentales entre otras cosas (oh, l'amour), pero hoy mi bipolaridad me ha permitido un soplo de aire fresco y una merecida recarga de energía.
El caso es que en la última temporada de "El bueno de Kevin" [/ego], nuestro protagonista se hallaba desesperado ante la idea de que sus mejores amigos lo estuvieran dejando de lado por una persona que realmente no pintaba nada entre ellos y la cual él sabía que jugaría con ellos como hizo con él mismo. Pero hoy, en el primer capítulo de la nueva temporada de "El bueno de Kevin", me he levantado con una sola frase en la cabeza:

"ME LA SOPLA".

Porque sí. Porque yo soy así. Y porque estoy descubriendo poco a poco a nueva gente, gente nueva y emocionante a la que me muero de ganas de conocer mucho más a fondo, como podrían ser Berta, Saya, Nuria, Scarlet, Sergio, Botxy, Ainoa, Daniel, y un largo etcétera de gente que pueden ser grandes aliados en la guerra que es mi vida.

Más no os equivoquéis, no creais que esta desagradable historia de traición y mentira me va a hacer cambiar en lo más mínimo. Voy a seguir siendo el mismo idiota crédulo y confiado de siempre.
Que por qué? Muy sencillo: porque si no, no sería yo.

Pero todo esto no tiene nada que ver con mis oscuridades sentimentales, eso es algo que debo afrontar yo solo, porque me ha hecho recapacitar sobre ciertas posturas de mi vida, y cierto es que me ha hecho volverme un pelíiiiiiiin más cabezón. Pero poco a poco se convertirá en otro punto de mi complicada mente

Sin más, esta entrada es más una página de mi diario público que realmente una reflexión de cualquier tipo, ya que solo la he escrito porque he visto mi blog, olvidado en una pestaña de mi querido Mozilla Firefox, y esta genial canción ha ayudado a despertar mis ganas de escribir.

Si habeis sido capaces de llegar a leer hasta aquí, no tengo más que daros las gracias por interesaros ni que sea un poquito por mi vida y mis estupideces.
Porque, como dije en un tweet mio de hace algunos días: En el fondo, sigo siendo un niño.


¡Otra noche es otro aullido!

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